Ley del Talión

Venganza Lazarillo Tormes-bancodeimagenes
La Ley del Talión es una ley muy antigua en la que se castiga al culpable de un delito con el mismo hecho que ha cometido, es decir, el famoso "ojo por ojo y diente por diente".

Talión deriva de la palabra latina talis y significa idéntica o semejante.

Código Hammurabi


En el primer código de la historía, es decir, en el Código Hammurabi se recogía la Ley del Talión. Ejemplos de ello:

  • Si un arquitecto construía una vivienda para otra persona, y la casa construida se derrumbaba matando al propietario de la misma, el arquitecto se condenaría a muerte. Si la vivienda se había derrumbado matando al hijo del propietario de la misma, la condena sería matar al hijo del arquitecto.
  • También se establecía que si un hijo golpeaba al padre, se le cortarían las manos.
  • Si un hombre libre vaciaba el ojo del hijo de otro hombre libre, se vaciaría su ojo en retorno.

Actualidad

En algunas sociedades, hoy en día, sigue usandose la Ley del Talión como en la mulsumana. Por ejemplo si una mujer mulsumana se le ataca rociándole el rostro con ácido, su agresor sufrirá el mismo castigo, es decir, se le rociará la cara con ácido.

Esta Ley tiene mucha proximidad con el acto de la venganza dónde la víctima busca resarcirse del daño produciendo provocando otro perjuicio al agresor.

El gorrón de abogado

Hace unos días navegando por la red, encontre este escrito que copio literalmente para que disfruten de su lectura y juzguen todos si se da en la realidad social o no.

Esta escrito por un gran períodista sevillano muy conocido, algunos seguro que ya lo saben: D. Antonio Burgos.

  EL GORRÓN DE ABOGADO

     CONTINUAMOS, queridos alumnos, nuestro curso de Zoología Sevillana del Mangazo, al que tanto provecho estáis sacando. Según contenidos curriculares para la obtención de créditos de libre configuración, hoy corresponde la lección del Gorrón de Abogado, también dicho Gorrón de Bufete, Este individuo, abundantísimo en Sevilla, no tiene nada que ver con los especímenes explicados en lecciones anteriores. No se trata de pegar el mangazo de copas y medias raciones de jamón, como en el caso del Gorrón de Feria; o de habitaciones en el Alfonso XIII y entradas para los toros, como el Gorrón de Ave; o de una estancia por la cara en una casa de la calle Águila Real, como el Gorrón de Rocío. El Gorrón de Abogado, cuyo nombre científico es Gorronis Jurídicae Consultae Mangantis, se caracteriza porque no obtiene beneficios en especie de copas, tapas, fiestecita flamenca o foto en la página de Pepa Juste, sino bienes inmateriales relacionados con la Ciencia Jurídica.
     Para saber el número exacto de Gorrones de Abogados que hay en Sevilla debe determinarse antes el número de letrados, tanto de secano como de regadío, dados de alta en su Ilustre Colegio, y los amigos y conocidos que tienen, según su popularidad, prestigio y fama. Los especialistas en esta modalidad de Gorrón suelen establecer que por cada letrado de este Ilustre Colegio suele haber, por día y como mínimo, un par de Gorrones de Abogado, ora en la modalidad de amigos, ora en la de conocidos, ora en la de señores que les acaban de presentar.

    El Abogado, por la propia naturaleza de su oficio, hace que cualquier ser de otra especie, apremiado por los problemas jurídicos de la vida cotidiana, se convierta inmediatamente en Gorrón a su cargo. El Abogado, pues, produce «per se» el parasitismo de su correspondiente Gorrón, como el buey, con perdón, suele llevar encalomado en su lomo al espurgabuey. Y pondré un ejemplo práctico, queridos alumnos. En un cóctel de los descritos en clase, a un señor alquilado que tiene un problema con su casero le presentan a un ingeniero aeronáutico. Y no rompe inmediatamente en preguntarle, por la cara y del tirón:

—¿Crees que está bien calculado para los despegues el ángulo de resistencia del alerón del Airbus, o es un Airbus moña que arrastra el alerón?
    O le presentan a un biólogo. Y no le dispara a bocajarro:
          —¿Tú crees que la biomasa del ribonucleico de la manteca colorá reactiva la fotosíntesis, o la deja más bien fláccida y pendulona?

     Por el contrario, ese mismo Gorrón, en cuanto le presentan a un abogado, le suelta:
—¡Hombre, a ti quería yo verte, porque me han dicho que sabes mucho de arrendamientos urbanos! Mira: yo vivo alquilado, se ha roto la máquina del aire acondicionado centralizado del piso y el mamón del casero dice que yo tengo que mandarlo arreglar y que pagarlo. ¿A que no?
     Y sin que el letrado recién presentado tenga salida posible, allá que el Gorrón de Abogado le pega el atraco de consulta gratis total sobre el dichoso airecito roto. A un abogado medio conocido, al cabo del día, los siete mil Gorrones que se le acercan le pueden preguntar cómo recurrir una multa de la zona azul, cómo cobrar una factura a uno que no paga ni quemado, cómo protestar por el ruido que arman los del bar de abajo o qué hacer si tu mujer te pone las maletas en la puerta. Hay letrados que, al cabo de la jornada, sacan el lápiz, echan las cuentas y comprueban que los Gorrones de Abogado, con sus consultas por la cara, le han mangado en minutas de veinte mil duros para arriba. Pues tan sufridor es el gremio de Abogados, que ésta es la hora en que ninguno le ha parado los pies a su osado Gorrón y le ha dicho:
—Mira, ésta es mi tarjeta. Llamas a mi secretaria, le pides hora, y con mucho gusto te recibo y me preguntas en el despacho lo que sea, que te responderé con sumo gusto y te presentaré después la minuta, tal como este amigo común acaba de presentarnos, so Gorrón...
    Y ni te cuento si el letrado al que se encuentra el Gorrón de Abogado se llama Joaquín Moeckel. Igual que el Papa le ha concedido la Cruz Pro Ecclesia et Pontífice a Moeckel, el Consejo General de la Abogacía Española le dará pronto el Ay Qué Cruz de Gran Sufridor de Gorrones de Abogado. Gorrones entre los que este catedrático, naturalmente, se incluye. Y a mucha honra.

Tribunales de Justicia

Los Tribunales de Justicia son los órganos que aplican la ley vigente en caso de conflicto entre partes. En los municipios donde no hay Juzgado de Primera Instancia e Instrucción, existen los Juzgados de Paz.

Intervención en los Tribunales de Justicia

Para litigar en los Tribunales es preceptivo que se vaya acompañado de abogado que es la defensa jurídica y de procurador que es el representante de la parte.

Además, también intervienen en el pleito el Juez que dicta la resolución judicial junto al Secretario Judicial y, en algunos casos, el Fiscal. En la sala siempre hay un Agente judicial que ayuda tanto al Juez como al Secretario Judicial.

Vías judiciales


Según sea el litigio, es decir, si se ha cometido una falta o delito: el pleito se sigue por la vía penal.
Si lo que se quiere es cobrar una deuda, solicitar el divorcio, resolver un contrato, etc el juicio se seguirá la vía civil.
Si la controversia se ha producido entre un empresario y un trabajador, el litigio se seguirá por la vía social.

Vías extrajudiciales

Las vías extrajudiciales son las que resuelven el conflicto fuera del ámbito de los Tribunales, como es la mediación. Estas vías tienen todas en común que las partes llegan a un acuerdo con la intervención de un tercero o árbitro sin tener que litigar en los Juzgados.